www.fundacionuice.org.ar         www.facebook.com/fundacion.uice
Res 287 "A" Insp. de Personas Jurídicas
05 de Mayo de 2009

Homenaje al Dr. Emilio Bernardino Bottini

Argentina

Tomado del foro on-line para Mutuales, Cooperativas y Clubes: http://www.chabinformatica.com.ar/foros.htm, enviado por Luis Schvartzer (Presidente Honorario de ADESA, AGRUPACION DE SOLIDARIDAD Y ASOCIATIVISMO, Buenos Aires)

El Lic. Enrique José Gaspari, pronuncio una conferencia el 20 de abril de 1981, en el Salón de Actos del Instituto de Educación Cooperativa de la Cooperativa ?El Hogar Obrero? sobre la Vida y Obra del Dr. Emilio Bernardino Bottini que reproducimos a continuación.

VIDA Y OBRA COOPERATIVA DEL DOCTOR EMILIO B. BOTTINI
Señoras y Señores: Hoy, Casa de Rochdale, Asociación Cultural de Cooperativistas, viene a distinguir la vida y obra de un cooperativista haciendo un balance de su trayectoria. Es un alto honor el que me ha sido delegado, teniendo en cuenta la figura encuestada, ya que me he de referir a la acción desarrollada por el doctor Emilio Bernardino Bottini, como hombre y como cooperativista, elementos que se conjugan y definen su fecunda personalidad. Podemos empezar por afirmar que el verdadero secreto de este hombre, consistió en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los demás, estaba consciente de que la existencia humana no es solo vivir, sino también saber para que se vive y tener constante una gran obra en sus manos, pretendiendo con ello cambiar un mundo donde el hacer daño merece a menudo alabanzas, y el hacer bien se considera a veces como una locura peligrosa.

Don Emilio Bottíni, el maestro, por momentos, parecía un extraño en una sociedad de desigualdades económicas y sociales, tan convencido estaba de sus ideas, que hasta fue capaz de hacerlas fructificar, por donde él pasaba nacía un retoño cooperativo, él quería que los hombres sean como son, o dejen de ser, no haciendo distinción entre tiríos y troyanos. Bottini era un hombre libre, no temía, no esperaba nada para sí solamente sembraba y vivía según su elección. Seguir su mente, caminar con él, fue siempre avanzar, sabía inculcar en sus discípulos un afán grande de aprender, en sus amigos la confianza y la solidaridad, poseía un gran espíritu de lucha, grillaba en el la abnegación, elemento tan escaso, del que solamente están cubiertos los héroes. Por eso nuestra sociedad, nuestro país, a este hombre mucho le debe agradecer por ese esfuerzo imperecedero que puso a su servicio. Tuvo una larga vida, rica en brillantes matices.

Nace en la ciudad de Buenos Aires, el 20 de Febrero de 1896, esa vida se extingue pletórica el 15 de Febrero de 1979. La vida de este genio civil está henchida de ricos acontecimientos y de acciones que son útiles por su ejemplo positivo. Observemos su vida íntima. Es hijo de una modesta familia que se constituye en la bella Rivera de Génova, Italia, en 1883. Sus padres, don Domingo y doña Juana se trasladan a Buenos Aires, al año siguiente, radicándose en el barrio de Villa Crespo, no tan populoso en esa época, ellos con su trabajo y honradez, pronto logran un modesto bienestar. Tuvieron ocho hijos, seis varones y dos mujeres, Emilio fue el sexto de todos ellos. Nos consta la simpatía y vivacidad del maestro, y los antecedentes familiares nos revelan que estos eran algunos de sus atributos durante su niñez y su juventud.

Cursó estudios primarios en una escuela ubicada en la calle Lambaré y el Comercial en el nocturno del colegio Carlos Pellegrini, el ir de noche al secundario tenía su razón de ser, y es que de día ayudaba a atender el negocio a sus padres. Su obligación principal era repartir las mercaderías a domicilio. Esto del reparto a domicilio tuvo su importancia en la vida de don Emilio Bottíni, ya que en la canasta del reparto siempre llevaba un libro para repasar sus lecciones durante las esperas. En esa época, cuando empezó a vislumbrarlas cuestiones sociales, él también tuvo sus conquistas, ya que si cuando concurría a la escuela primaria hacía el reparto a pié, cuando fue a la secundaria, ya lo hacía en jardinera, para luego obtener otro gran logro de la época: que le pusieran capota a la jardinera. Así en su juventud, en ese medio de trabajo y observancia se forjó este hombre, esto templó su vida, le dio garra, persistencia y lo erigió grande.

Es también interesante señalar, para motivar sus motivaciones y su medio, que en su barrio Villa Crespo, la familia Bottini era muy apreciada, dado lo característico de estos alegres genoveses arraigados en nuestro país y el gran número de hijos como elemento de expansión. Sociables todos, además el óptimo desenvolvimiento del jefe de familia como comerciante, con su tipicidad de hombre benefactor, siempre presente para paliar las necesidades de algún vecino, donde un pedazo de pan tenía valor principal, o fiar medio kilo de azúcar hasta la quincena, como el ser hombre de consulta y el que recomendaba para que algún desocupado pudiera hacer alguna changa.

Estos hechos en los que participó en forma diligente, Emilio Bottini, han sido los que definieron sus ideales en la adolescencia, en una época de necesidades genéricas, de constantes esfuerzos, de grandes y permanentes limitaciones para avanzar y poder concretar estudios. Este hombre llegó a entender con suma claridad lo importante que era para él poder convivir. El poder comprender a sus semejantes, ayudarlos y solidarizarse con sus problemas como si le fueran propios.

En el contacto diario con sus vecinos y amigos, descubrió como se forma una sociedad, cuales son sus pequeñas cosas y vislumbró lo que hay que hacer para desarrollarla. Allí halló los elementos que le han de motivar en su juventud en la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria. Estos ideales cuajan a través del tiempo, tal es así que el sostiene en su libro ?La Cooperativa, una democracia económica? lo siguiente: ?hay que considerar que la riqueza es un medio y no un fin de la actividad humana; que los valores son de uso y no de cambio? o como lo afirma mucho más tarde en 1965, en su trabajo ?Educación Cooperativa?: ?Hoy, el hombre, no se conforma con que el mundo sea ancho y ajeno, aspira concretar deseos ansiados milenariamente, participar en él y revitalizar la vida saliendo de la ignorancia como propensión de futuro?.

Busca soluciones a la división simplista que comprendió durante siglos una sociedad de ricos y pobres; piensa que tiene derecho a algo más, y vislumbra que ese algo le pertenece. Para llegar a eso es indudable que necesita una manera distinta de ver, pensar y hacer, eso se lo posibilita y lo entiende el cooperativismo?. Su formación juvenil es lo que acompaña toda la vida, su hacer tenaz, el ser consecuente y perseverante, el siempre cooperar, acción que más tarde desarrolló como método hasta las ultimas consecuencias y con plena energía en todas sus actividades, las que fueron muchas y con los resultados efectivos que hemos de señalar. En los estudios superiores pronto se destacó, su espíritu luchador hizo que sus compañeros lo eligieron delegado estudiantil, fueron allí sus primeras escaramusas de lucha a favor del mejoramiento del ser humano, lo que continuará haciendo hasta el fin de sus días a través de distintos medios de acción, ya sea desde la cátedra, la profesión, desde la función pública o desde la tribuna cooperativa.

Muy joven aún, lo vemos en la tarea de querer formar al hombre, ése fue su signo, ya en 1920 lo encontramos como Encargado de Trabajos prácticos del Seminario de Economía y Finanzas en la Facultad de Ciencias Económicas, en 1940 Profesor Adjunto de Economía de las Doctrinas Económicas, no olvidando que a partir de 1924 fue profesor de Economía Política en la Escuela Superior de Comercio de la Nación ?Carlos Pellegrini?, dependiendo de la Universidad de buenos Aires. También fue Profesor de la Universidad Nacional de La Plata, en la del Sur, en la Universidad del Museo Social Argentino, en la Universidad Católica de Santa Fé, en el Instituto Félix Bernasconi, dependiente del Consejo Nacional de Educación, en la Escuela Cooperativa Móvil de la Asociación de Cooperativas de Argentinas, en la Escuela de la Cooperación de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo, en el Instituto de Perfeccionamiento ?Summa?, en la Asociación de Cooperativas Farmacéuticas, en el Centro de Estudios e Investigaciones del Cooperativismo de Crédito, de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito, en el Colegio de Graduados en Cooperativismo, etc.

A todo esto se hacia tiempo para poder cumplir con los constantes pedidos que le efectuaba el movimiento cooperativo argentino para que desarrollara sus ideas. También aquellos que no eran cooperativistas, escuchaban su predica a favor de un mundo más justo, equitativo y solidario. Además de su inteligencia, sus títulos habilitantes son los de Contador Público Nacional, Dr. En Ciencias Económicas ? Se recibió el 22 de diciembre de 1923, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires ? y algo más que ayuda a definir su personalidad, siendo ya un consagrado, no escatima previo a ser profesor, el ser alumno, él decía ?siempre hay tiempo para aprender? y es así que se inscribe en el Instituto de Estudios Cooperativos de la universidad Nacional de La Plata en 1957, donde egresa como Licenciado en Cooperativismo, el 18 de Septiembre de 1959. En esta facultad ejerce también como profesor, despertando tal admiración sobre su persona, que en el recuerdo el director del Instituto, Dr. Erico Emir Panzoni, con seguridad sostuvo ?allí fue profesor, maestro y amigo de sus alumnos.

Lo vimos nuevamente brindar con generosidad sus conocimientos en la constante tarea de lograr lo que para Bottini fue casi una obsesión?: ?el hombre cooperativo?. Hemos dicho, que en 1923 se doctora en Ciencias Económicas, en ese mismo año hay otro paso trascendente de este hombre bueno, y es que contrae matrimonio con Rosa Repetto, hija a igual que él de genoveses constituyendo un matrimonio ideal, ya que compartían tradiciones y las mismas creencias espirituales de la antigua Italia. Esta ha sido su compañera infatigable con quien compartió directamente la educación de su tres hijos, quienes recibieron capacitación profesional, hecho en el que mucho insistió el maestro, pues entendía que ese era un medio conducente y herramienta necesaria para el desenvolvimiento del hombre en sociedad, por eso empezaba con el ejemplo la concreción de su prédica. Como padre, como jefe de familia supo compartir con los suyos la alegría de vivir, donde aportó esfuerzos y diariamente su risa contagiosa.

El doctor Bottini ocupó numerosos cargos y representaciones, en 1927 fue Delegado de la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata a la Conferencia Nacional de Política Cooperativa realizada en San Juan; en 1936 el Colegio de Egresados en Ciencias Económicas lo designa su delegado al Tercer Congreso de la Cooperación celebrado en Buenos Aires. Desde 1958 a 1961, es Director General de Cooperativas Agrarias de la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación, donde desarrolla una vasta obra de apoyo al cooperativismo agrario. En una de sus exposiciones ofrecida durante estas funciones recalcó Bottini: ?el cooperativismo, es un movimiento de hombres de modesta posición económica que para desarrollarse requiere factores morales?. Para luego sostener: ?la importancia del cooperativismo agrario descansa en el aspecto económico, en cuanto promueve y desarrolla las actividades productivas en el medio rural y descansa en el aspecto social, desde que aproxima los hombres del campo, creando entre ellos estímulos de superación, técnica y vínculos de solidaridad humana?. ?Las cooperativas agrarias son verdaderas avanzadas del progreso social?.

Desde esta dirección, el Dr. Bottini, promovió, planificó y concretó la Primera Conferencia Técnica Sudamericana sobre Cooperativismo Agropecuario, realizada en Buenos Aires con el Auspicio de Gobierno Argentino y patrocinada por FAO y OEA. Además se desempeñó como Subsecretario de Hacienda de la intervención de la Provincia de Buenos Aires, Presidente de la Comisión de Catastro de la misma Provincia, Contador Fiscal de la Nación, Contador del Instituto Geográfico Militar, Contador General y Jefe de la Secretaría Económico Social de Salud Pública de la Nación, Director del Banco Hipotecario Nacional, Asesor de Cooperativas del Banco Nación y además algo que fue relevante para él: Director de Cooperativas Escolares de la Provincia de Buenos Aires. Desde la Dirección de Cooperativas Escolares, el Dr. Bottini desarrolla una de sus más fecundas tareas en la formación del niño y de la juventud, tal es así que en su trabajo ?el cooperativismo en la Escuela Primaria?, compartido con el Profesor Horacio Ratier, sostiene ?las cooperativas escolares son verdaderas escuelas prácticas donde el alumno, actúa con todos os formidables secretos y ventajas morales, sociales y económicas de la cooperación?.

?Aporte que sirve únicamente a los sagrados intereses de la educación, ellas están atendidas por los niños para servir a los niños, sin ninguna intención estrictamente comercial?. A estas expresiones estaba aparejada la acción que posibilitó la existencia de miles de cooperativas escolares en el país. Participa en las siete Jornadas Nacionales de Cooperativismo Escolar, que a partir de 1965, año tras año, se fueron concretando en distintas ciudades, presidiendo varias de ellas o integrando su Comité Ejecutivo, en representación de la Comisión de Cooperativismo Escolar de la Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, que presidió permanentemente y de la Comisión Argentina Permanente de Cooperativismo Escolar que también honró con su dirección.

En nuestro país, en casi todas sus provincias y en la Capital Federal, se han dictado normas promoviendo la educación cooperativa, además hay una Ley Nacional, la número 16.583 del año 1964 que puntualiza en su artículo primero declarase de alto interés Nacional la enseñanza del cooperativismo?. Estas disposiciones a pesar que son de carácter legislativo y que Bottini nunca fue legislador, siempre participó de una forma u otra para que se concretaran. Además integró la Comisión Mixta Honoraria creada por Resolución 816/65 del Ministerio de Educación en representación de la Comisión Mixta de Educación del Consejo Intercooperativo Argentino, que conjuntamente con funcionarios de dicho Ministerio tenía la función de colaborar y asesorar en lo relacionado con la aplicación de la Ley 16.583 y del Decreto 12.038 del 31 de Diciembre de 1965.

En el campo de la Educación Cooperativa, Bottini fue un apóstol, su predicar constante, su palabra firme y convincente, hacia que la doctrina cooperativa tomara vida, y desde muy lejos se le conocieron sus trabajos de profeta. En 1920 vivía en la calle Atacama, hoy Luis María Drago, y ya era profesor de Contabilidad, con ello coincide que otro joven de la zona que tenía que rendir esa materia como equivalencia, le pide que lo atienda. Este hecho aislado sirve para crear una gran amistad que perdura toda la vida. Este alumno era nada menos que el prestigioso Dr. Armando Moirano, quien anida prontamente la idea cooperativa. Es así que en 1925 cuando se creó el Centro de Estudios Cooperativos como sesión de Museo Social Argentino, estaban juntos en la Comisión, el que era presidido por otro gran cooperativista, el Dr. Juan José Díaz Arana, y donde estaba el patriarca Miguel Zagarof, también Guillermo Garbarini Islas, Isaac Kaplan, David Merener, Tomás Amadeo, este último fundador del Museo Social Argentino.

Cuando el 21 de Diciembre de 1943, se constituye la Comisión promotora para crear la Asociación Cultural de Cooperativistas Casa de Rochdale, también Moirano sigue junto al maestro y cuando inicia sus actividades esta benemérita entidad el 25 de Junio de 1944, que presidió ese gran hombre lleno de grandeza y bondad que se llamó Eduardo Barni, Bottini fue vicepresidente, luego presidente. Siempre había seguidores, y tal como afirmó responsablemente Humberto Volando: ? Bottini enseñaba y daba testimonio?, para agregar: ?Yo no se si sus discípulos lo seguían por lo que enseñaba o porque daba testimonio, lo importante es que desde ese punto de vista era un apóstol y un predicador completo porque ha hecho de su propia vida un ejemplo?.

La vinculación de Bottini al sector agrario siempre fue muy importante como lo es el mismo sector y de eso estaba convencido, tal es así que en 1959, en la Revista del Instituto de Estudios Cooperativos sostiene: ? El cooperativismo agrario es el sector de mayor magnitud en el país, en relación con los restantes?. Para luego agregar: ? Es explicable esta situación, si se tiene en cuenta que la economía argentina es esencialmente agropecuaria?. Mas adelante con claridad observa: ? Sin los recursos del crédito bancario, no se podrá proseguir la industrialización cooperativa que con tanto éxito se viene desarrollando y cuya ventaja principal consiste en que valoriza la producción y crea en el interior del país, donde se radican las fábricas, importantes fuentes de trabajo?. Esta forma de pensar, lleva a Bottini a sustentar la necesidad de la autofinanciación del sector agropecuario, lo sostiene en su trabajo el ? Banco Cooperativo Agrario? y echa a rodar el slogan ? El crédito en la tranquera?, nace de allí en el movimiento cooperativo agrario la idea de tener su propio banco, se concreta el proyecto y el mismo Bottini es un activo promotor y su primer síndico.En la tarea de promover la acción cooperativa observamos en el maestro Bottini, su incondicional apoyo a la gestión que venían desarrollando las cajas de crédito cooperativas en el país. Y juntamente con el infatigable y entusiasta cooperativista, el procurador Aron Moñin, inician la tarea de concretar una entidad que uniera a todas ella, los acompaña en la partida el doctor Armando Moirano. Difícil misión, pero no imposible, triunfa la perseverancia ya que el 25 de noviembre de 1950, queda definitivamente funcionando con la participación de 14 cooperativas la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito Limitada. Y es su primer presidente el doctor Emilio Bottini, cubriendo la sindicatura el procurador Aron Moñin y el doctor Moirano la asesoría. Sostuvo el doctor Bottini en muchas de sus largas conferencias para poder concretar este sistema federativo que ?El fin del movimiento cooperativo es una transformación del mundo económico actual, egoísta, fundado en el afán de lucro, por un nuevo orden económico, fundado en el amor y la justicia social, y para ello se requieren hombres que lo practiquen con profunda fe y cabal conocimiento de sus fundamentos doctrinarios?. Para luego insistir: ?El Cooperativismo como doctrina social, descansa en lo económico, en cuanto posibilita la más amplia satisfacción de las necesidades, pero los hombres deben al mismo tiempo, procurar el perfeccionamiento y la elevación de sus facultades morales e intelectuales, para ser cada día un poco más buenos y mejores?.

No escapó nunca a Bottini la idea central de su permanente inquietud, el educar, tal es así que luego agrega: ?Las Cooperativas de Crédito tienen otra muy importante tarea que cumplir: la educación económica del pueblo. Ellas deben persuadir y convencer a los hombres de modestos recursos, que deben canalizar sus ahorros por las cooperativas, desde que en ninguna parte como en ellas, el ahorro presta un servicio más útil y más social?. No se detuvo meramente en crear la Federación de Crédito, con otros ilustres cooperativistas, el querer del doctor Emilio Bottini, sus pretensiones fueron más lejos.En el año 1952 siendo síndico, sostiene: ?No cejaremos hasta llegar a transformar a esta Federación en el Banco Cooperativo Nacional, para la centralización de las operaciones financieras y con miras a promover y facilitar el desenvolvimiento de las cooperativas del país, cualquiera sea el ramo o clase de sus actividades?. ?Quiero también señalar- continuó Bottini- que esta Federación, con un gesto que la honra, ha iniciado las gestiones para formar una Confederación o Unión Nacional de Cooperativas, habiéndose cursado notas a las restantes Federaciones, invitándolas para realizar reuniones de delegados, a fin de trazar las bases o planes respectivos?. Para agregar: ?Es la primera vez en el país que se efectúan trámites con el objeto expresado y es de esperar que tales gestiones se puedan concretar y obtener los resultados que todos anhelamos?. ?Su formación ? concluyó ? es cada vez más imprescindible y si se logra será un timbre de honor para el cooperativismo argentino?.

Bottini tenía razón, se logró y es un ?timbre de honor? la existencia de CONINAGRO y COOPERA en el país, y de su organismo de enlace: el Consejo Intercooperativo Argentino, que es tan útil y necesario para todos los que viven en este suelo. Hemos dicho y reiterado que el maestro tenía contenido para todo tipo de acción, y es así que cubrió otra área importante para el cooperativismo: la legislación. Bien conocido es el proceso que llevó a instrumentar las normas legales que reglan la actividad cooperativa, tenemos en 1926 el primer conjunto orgánico, a través de la Ley Nacional 11.388, adecuado a la época y sostenido en su contenido doctrinario preciso y concluyente. Es evidente que esto no bastó para cubrir las permanentes y múltiples tareas del cooperativismo y su adecuación a las nuevas necesidades humanas, es así que los estudiosos aportan sus conocimientos y opiniones.

Varios son los proyectos que propenden a fijar esta normatividad, uno de ellos muy interesante, el del doctor Jorge O. Sosa, y en base a este y otros es que se comienza a analizar el tema en profundidad. A su vez la Junta Intercooperativa Agropecuaria, en 1960, nombra una Comisión de Estudios de la Legislación Cooperativa Argentina, también la integra Bottini, como asesor y luego de dos años de afanosos estudios se dicta despacho. Este estudio sin lugar a dudas ha sido un importante aporte y base lógica para promover y concretar el reordenamiento de la legislación cooperativa en nuestro país y Bottini mucho tiene que vercon el asunto aunque muchos no lo conozcan. En la vastedad de los trabajos realizados por Bottini, debemos resaltar uno que el medio idóneo para concretar sus ideas, ya sean las profesionales o las cooperativas, son las publicaciones y colaboraciones, tanto en diarios, en revistas o en textos de estudios, también usó la radio y la televisión, como medio de información. Esta tarea la sabía manejar a la perfección, fue periodista agrario, así observamos su primera colaboración en el periódico ?El colono cooperador?, en el número 278 del 7 de junio de 1939, donde desarrolló el tema ?Centro de Estudios Cooperativos del Museo Social Argentino?, y sigue aportando su contribución en casi todas la ediciones de este prestigioso medio de prensa.

Es notable ver esta faceta del maestro, ya que encontramos sus artículos en casi la totalidad de los órganos de prensa del movimiento cooperativo argentino, en diarios de gran circulación y particularmente en la Revista del Instituto de Estudios Cooperativos de la Universidad Nacional de La Plata, donde cumplió la función de Secretario Coordinador. Durante muchos años integró la Comisión Directiva del Círculo Argentino de Periodistas Agrarios en diversos cargos de suma importancia. Nos resulta difícil o casi imposible enumerar la tarea de Bottini en el campo mencionado, pero no por ello dejaremos de señalar algunos trabajos. Tal la monografía realizada en 1917 con el título ?División del Trabajo?, en 1920, en la revista de Ciencias Económicas el tema ?Coordenadas, fórmulas e interés y descuentos?, en 1923, su tesis doctoral ?Moneda Argentina?, en 1925 Comentarios al libro ?Historia de las doctrinas económicas de América y en especial de Chile?, de Guillermo Subercaseaux. En 1939 ?Distribución del Impuesto? y así en continuidad en una acción sin pausas y con renovado aliento.

Busquemos la línea cooperativa de Bottini en cuanto a publicaciones, conferencias y tareas. Ya dijimos que participó del 27 de noviembre al 1º de diciembre de 1927 en la Conferencia Nacional de Política Cooperativa realizada en San Juan, supuestamente su primer antecedente público en el área cooperativa, - está la cátedra por otro lado- en cuanto a notas publicadas, nos remontamos a julio de 1937, en Revista de Ciencias Económicas, pagina 23, sobre el tema ?Cooperativas de Seguros?. Es interesante remarcar su conferencia del 8 de noviembre de 1937, tema ?El cooperativismo?, duración 27 minutos, patrocinante la Universidad Nacional de Buenos Aires, propalado por Radio del Estado. Esta Conferencia la señalamos con mucha precisión, por su trascendencia en razón de la época. El mencionar todos sus trabajos, nos llevaría mayor tiempo que el permitido por el ámbito que nos compromete, pero la heterogeneidad de los temas desarrollados sobre cooperativismo nos obliga a mencionar por lo menos un tema por rama y año, tal es así en 1938, tema ?Como fueron fundadas las cooperativas; desarrollo alcanzado por el movimiento cooperativo, porvenir de la cooperación?; en 1939, tema ?Los principios de Rochdale?; en 1940, tema ?Las cooperativas y los impuestos?, en 1941 ?La cooperación y las escuelas económicas?; en 1942 ?Los factores que se oponen al desarrollo de la cooperación?; en 1943 ?Historia del movimiento cooperativo en la República Argentina?; en 1944, nuevamente ?Cooperativas de Seguros?, en 1946 ?Cooperativismo?; en 1948 ?Financiamiento Cooperativo?, en 1949, ?Sociedades Cooperativas?; en 1950 ?Unión y Solidaridad Cooperativa?, en 1951 ?Cooperativas de Crédito?.Paremos allí. Hagamos un comentario especial al trabajo publicado por Bottini en 1961, nos parece que es de sumo interés considerar algo que para él fue básico; y es sobre ?Terminología Cooperativa?.

Tal es así que afirma: ?En el lenguaje oral o escrito sobre cooperativismo, se debe tener especial cuidado en emplear términos adecuados, para evitar su confusión con cualquier otro sistema?.Más adelante hace notar que ?La Ley Argentina sobre sociedades cooperativas Nº 11.388, emplea términos inadecuados para ellas, lo cual entre otros inconvenientes da lugar a que ciertas leyes impositivas las consideren sociedades lucrativas?.Y luego efectúa la siguiente aseveración, ?no dudamos que habría que realizar una intensa campaña en el medio cooperativo para acostumbrar a los que actúan en él, a emplear términos adecuados. Es indudable que se obtendrán grandes ventajas, porque resultaría nítida la diferencia entre una economía de servicios y una economía lucrativa?.Mucho no tuvo que esperar Bottini para que sus inquietudes sobre terminología cooperativa se concretaran, las vemos en la nueva Ley de Cooperativas Nº 20.337.

El maestro tenía pasión por el desarrollo de las cooperativas escolares, ya comentado durante esta exposición, además por lo último que hemos analizado que es la terminología cooperativa, pero hay algo que Bottini desde su juventud investigó y tuvo claros conceptos, y es sobre las doctrinas económicas, las que diferenciaba con magistral precisión. Conocimientos que les sirven para ubicar al cooperativismo en el desenvolvimiento social y económico de la humanidad.Esta inclinación por conocer en profundidad las doctrinas económicas, estaba dado por la misma formación de Bottini de la que hemos hecho referencia.

Sostenía que todos los movimientos sociales han sido provocados por una necesidad económica y de allí, que para entender todo esto hay que considerar al hombre que es eje central, de todo movimiento porque a la vez ofrece la acción y las partes necesarias para su coexistencia.Tanto se interesó Bottini por la igualdad y participación equitativa del hombre en todo proceso social que llegó a comprender y hacer comprender a los demás, que el cooperativismo era la única doctrina social que posibilita al hombre su existencia como tal y de allí su teoría del hombre cooperativo.

Bottini fue un hombre lógico, él creía con certeza que a una mayor formación, respondía un mejor estado de comprensión, ya que ello fortalecía el entendimiento entre los hombres, de allí su entusiasmo por enseñar. A tal grado llegó este convencimiento que no escatimaba recorrer largas distancias para difundir la idea cooperativa.Un ejemplo: en 1960 fui invitado por el maestro a que lo acompañara a desarrollar un curso que programaron las Juventudes Agrarias Cooperativistas pertenecientes a la Federación de Cooperativas Misioneras, en Monte Carlo. El doctor Luis José Demaría, presidente de la Junta Intercooperativa Agropecuaria donde trabajaba, me autorizó a concurrir y cargar gastos a la entidad como una contribución a una federada.A todo esto, ya viajando le consulté al Dr. Bottini si las juventudes cubrirían sus costos de viaje y éste me respondió: "como le voy a cobrar a estos muchachos los gastos si no tienen plata?.

Y era cierto, Bottini pagaba para que le dejaran hablar sobre sus ideales cooperativos, y aquí corresponde preguntar de donde sacaba los recursos para realizar esta tareas y editar folletos, muy sencillo, los mismos provenían de su trabajo como contador en las empresas de régimen capitalista.A los 74 años de edad seguía con el mismo juego. La Universidad Católica de Santa Fe le invita a cubrir la cátedra de Historia y Doctrina en su anexo de Rosario del curso de Licenciado en Cooperativismo.Bottini acepta, los cursos eran nocturnos, esto obliga a viajar a media tarde a esa ciudad y volver concluida la clase para llegar de madrugada a Buenos Aires, función que cumplió durante todo el año con verdadera devoción y sin faltar a ninguna clase, todo el servicio con carácter honorario. Me acuerdo haberle preguntado porque efectuaba ese esfuerzo y lo único que me contestó alegremente fue: ?Ahora se viaja mucho mejor, los asientos del colectivo no son tan duros como cuando viajábamos de segunda en tren?.

Épocas y hombre, se llamaba Emilio Bernardino Bottini. Se dice que para muestra sólo basta un botón, los cooperativistas tenemos un hermoso botón. Creía en la juventud, estaba seguro que allí estaba siempre contenido el futuro del cooperativismo, apoyaba su gestión y le orientaba con total desprendimiento. En los grupos juveniles, particularmente los agrarios, hacía las funciones de jefe natural y los jóvenes a su vez creían en él.Otro hecho, Bottini promueve la creación de un Colegio de Licenciados en Cooperativismo, hay que hacer trámites, conseguir apoyo y además convencer a los egresados, todo lo hacía Bottini, nosotros junto a él en el aprendizaje, y aquí era la expresión de los licenciados en estos preparatorios y después también, muy simple: y ?El Maestro nos abre las puertas?Y era cierto. Verán de que puertas se trata, es que en esas recorridas por ministerios, oficinas y pasillos interminables, donde había que visitar distintos funcionarios a todos los niveles, pasaba esto: cuando Bottini llegaba a una oficina, de cualquier tipo, entreabría la puerta, asomaba la cabeza y siempre se escuchaba lo mismo ?Hola Doctor, adelante, bienvenido? y después el comentario de siempre del funcionario de turno: ?Se acuerda doctor, tal cosa, o tal otra?? Todos fueron alumnos suyos. Nosotros nunca íbamos solos, siempre íbamos con él, que nos abría las puertas.

Y a ese hombre llave que fundó el Colegio de Graduados en Cooperativismo, el 26 de noviembre de 1967, se lo nombró Presidente, luego Presidente Honorario, pero siempre paladín y por tal se lo obedece a la distancia.Muchas son las entidades cooperativas y no cooperativas que han contado con Bottini como colaborador, a las ya mencionadas recordemos, el Centro de Estudios y Promoción del Cooperativismo de la República Argentina, donde ocupó la Vicepresidencia, el Instituto Argentino de Investigaciones e Información sobre Economía Cooperativa, Solidaria y Pública, donde fue Tesorero, Vicepresidente de la Comisión Continental de Cooperativismo Escolar de OCA.También fue Presidente de la Comisión de Relaciones Intercooperativas de la República Argentina, Síndico de ?El Hogar Obrero? Cooperativa de Consumo, Crédito y Edificación; Tesorero de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo, Presidente de la Junta de Reactivación del Puerto de Bahía Blanca, Vicepresidente de la Asociación Pro Instituto de Estudios Cooperativos de la Universidad Nacional de La Plata, Integrante de la Asociación Latinoamericana de Centros de Estudios Cooperativos; ALECOOP, etc.

Dijimos que colaboró con el órgano informativo de la Fraternidad Agraria. También lo hizo en la revista ?Horizonte Cooperativo? de la Cooperativa Obrera Gráfica Talleres Argentinos Limitada y en la ?Revista de la Cooperación?, prestigioso y tradicional medio de difusión de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo y de ?Crédito Cooperativo? de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito. Participó a su vez en varios concursos literarios sobre cooperación, recordamos su primer premio, con el trabajo Función Social del Cooperativismo de Crédito?, este concurso lo organizó la Cooperativa de Crédito Buenos Aires. También primer premio por su trabajo ?El cooperativismo agrario, su integración?, en el concurso ?Lucas Kaplan?, organizado por la Fraternidad Agraria con motivo de su cincuentenario 1925-1975. Dos escuelas llevan el nombre del Dr. Bottini, una en la Provincia de Santiago del Estero, Escuela Nº 233/955 de Pozo del Arbolito, departamento de Río Hondo, la otra en la Provincia de Formosa, la escuela Nº 85, ubicada en el Cerro León, entre las localidades de Tte. Gral. Sanchez y Frontera en el área de Fontera de Clorinda, por decreto provincial, y que en este momento la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito con la participación de sus 106 cooperativas afiliadas, está construyendo, para donarla al Estado.También los jóvenes recuerdan a su maestro, tal es así que la localidad de Elisa, en la Prov. de Santa Fe, los integrantes del Cerro Juvenil Agrario Cooperativistas de SANCOR, han denominado al mismo, doctor Emilio B. Bottini. Además cooperativas escolares llevan su nombre.

Notable es la obra educadora de Bottini, que con gran claridad y visión, veía en la educación cooperativa, la acción óptima para desarrollar las condiciones de la vida social y permitir a los cooperadores como grupo humano y en particular a cada uno de sus miembros, la posibilidad de alcanzar con plenitud su propia perfección. Apuntaba aquí Bottini, a la noción de bien común.Los cooperadores, decía, deben querer un fin común, que es perfectamente compatible con lo que cada uno tenga, como así también sus personales aspiraciones, siempre que no se opongan a las del conjunto. Sostenía con vehemencia, si las personas que forman la sociedad quieren lograr aquello que les convenga a todos resulta que sus fines particulares los adapten a esta finalidad común.

Sostenía Bottini, el secreto está en la cristalización del esfuerzo común, al servicio del bien común y la realización personal en igualdad de condiciones. El cooperativismo se ofrece al hombre dentro de un espíritu de comprensión y solidaridad sin perder la individualidad y proporción y asegura la libertad espiritual.Señoras y señores:Muy sincero y muy alto, porque es muy importante, este recuerdo que me ha tocado en traducir en palabras por expresa voluntad de la Asociación Cultural de Cooperativistas Casa de Rochdale. Pálidas ellas, ciertamente, si se las mide por la intensidad del sentir que las inspira, ya que evocan al maestro y amigo.

No solamente al maestro y amigo rendimos este ledo tributo, recordando su suprema trayectoria. Sino también a un ser de alto espíritu, una mentalidad de privilegio, un hombre de una maduración esenciada en la democracia, un ejemplo en la actividad, henchido de eficacia y cultura, que dejó perenne, cargada de energía, fulgurante, la vieja idea de cooperativa, cubriendo de luces la República.La huella de su paso sigue aquí, visible y pujante, enmarcada en alumnos que son a la vez entrañables amigos, en sus compañeros de lucha, que en mil batallas de paz y trabajo demolieron el silencio y la negación del hombre construyendo una nueva forma de vida, para que los pueblos sean libres y soberanos.Fue quien supo en su larga vida, darse a sus semejantes en su plenitud, y conciliar la claridad con la profundidad, hermanar la sencillez con la complejidad, conducir por sendero llano y aleccionar al mismo tiempo en andar por vías escabrosas, mostrando las angostas y enmarañadas veredas por donde pasaron los pioneros del cooperativismo para fijar en proyectiva el futuro.Su palabra sirvió para inspirar vivo entusiasmo, despertar en el talento de los párvulos la conciencia de las propias fuerzas sin dañarles con temeraria presunción.

Supo demostrar que la ayuda mutua, la tarea solidaria, la participación como método de integración, el dar a cada uno lo suyo, el respeto al hombre como unidad social, son pautas que el ser humano ha usado e interpretado desde que el mundo es mundo, y que son aplicables ahora y siempre ya que esas pautas sirvieron para consolidar el entendimiento, las que dan píe a una doctrina económica y social de la importancia del cooperativismo. Hizo ver a amigos y adversarios que en base a esos principios se desenvuelve el sistema cooperativo, y que con ellos se han desarrollado comunidades y países, y que en la mayoría de las sociedades organizadas se han dictado normas de comportamiento para un mejor estado de comprensión de la idea y un más sano desenvolvimiento, siendo medios conducentes para la formación plena del individuo en sus distintas etapas de vida.

Señoras y Señores: Hojas vivas cubren en abundancia el cambio de los recuerdo, mucho estamos marchando por ese atajo de evocación, se siente la frescura de las hojas al paso de amigos y discípulos, queremos recorrer la misma ruta de grandeza del hombre virtuoso, del buen ejemplo, del guía, del cacique, del consejero. En eso estamos, nos auguramos éxito, tal como lo hubiera sosteniendo nuestro mentor.Sea esta nuestro culminante homenaje a quien supo vivir sembrando. Sea la hora del público compromiso, de que hemos de hacer subsistir la empresa de quien tiene la grandeza del arquetipo, en su destino ilustre.

Por eso le decimos, haciendo nuestra su voz argentina, al maestro, al amigo, al doctor Emilio Bernardino Bottini, muchas gracias.

 Anuncios

counter